sábado, 26 de noviembre de 2011

Desempolvando el ánimo

Hola a todos. Dispuesta con mi trapo y mi Pronto, me dispongo a quitar el polvo a cumulado en este blog, después de un tiempo sin ninguna entrada. No me voy a disculpar, y tampoco os voy a decir malos lectores como aquella vez en la que casi pedís mi cabeza guillotinada, pero si es verdad que tengo excusas  para justificar la ausencia de mis Celáneas.
Como parada novel que soy, he seguido con mi perpetua búsqueda de empleo, y de hecho, he tenido algunos trabajos que otros, todos ellos ocasionales, como haber participado en un congreso, cosa que conllevaba muchas horas fuera de casa, pero también frente al portátil para hacer listas, certificados, listas, certificados…y así  haciendo un ciclo que parecía no terminar nunca.
Unido a ello, ha estado el haber pasado un refriado de narices (me encanta cuando se unen palabras de este modo), mi estudio continuado y cansino de arte, y algunos que otros problemas que a ninguno os importa.
Como veis no he tenido mucho tiempo de llevar al día el blog, ni tampoco para estar conectada al mundo real por así decirlo, y cuando lo he hecho la verdad… ha sido muy triste.
Mi baremo del ánimo mundial es twitter. Sé lo que estáis pensado (Twitter, really? Pues si). Esta red social está llena de gente que se cree medio intelectual y lo suficientemente lista como para criticar hasta el tema más absurdo del mundo (algunos Trendings Topics son de personajes de sálvame ¿nadie se da cuenta?), no sin olvidar la ironía y los chascarrillos tontos en los que todos hemos caído alguna vez. También están las fans de Justin Bieber y Alejandro Sanz, pero ese es otro tema.
Sin embargo, a veces, como humanos que somos egocéntricos y cínicos, dejamos entrever emociones, sentimientos y  pensamientos que debemos lanzar al espacio, para sentirnos algo reconfortados. Y esto nos pasa a todos.
Y eso es lo que he visto últimamente, tweets aletargados, tristes, patéticos, obsesionados con las políticas… Un drama.
Entiendo que el bajón de las elecciones nos deje algo alicaídos, pero nos quedan 4 años con el PP y nos no queda de otra, por lo que mi recomendación a estos twitteros es: ¡Superadlo, coño!
Al resto de twets bucólicos y depresivos (entre los que me incluyo) debo compartir con vosotros algunas reflexiones. El otro día estaba en la ducha y recapacité mucho sobre mi situación actual (se conoce que la ducha es el lugar donde mas filosofamos los humanos y donde se toman decisiones importantes, desnudos y con agua caliente en nuestras espaldas).
Llegué a la conclusión de que coño estaba haciendo, sinceramente me sentía lo más lejano de lo que soy en realidad. Me explico. A veces cambiamos, y no siempre porque queramos, simplemente son las situaciones que se nos presentan, las que nos hacen cambiar, y no precisamente en otras personas sino en aspectos de nosotros mismos que desconocíamos.
Hay veces en la vida que hay que tener carácter, o lo que sea, no sabría cómo calificarlo, para saber darle a determinadas situaciones el valor que se merecen. Y manda cojones y sin perdón, que tras haber pasado por hechos  bastante desagradables, mi ánimo decaiga por cosas que por suerte…pueden tener solución, aunque esta no te guste del todo.
Es por ello que he decidido cambiar, cambiar en pequeños detalles, pues las personas somos eso, y cambiar  mis métodos de actuación, para evitar errores del pasado…aun  cuando cueste o no me reconforte instantáneamente.
Desempolvo no solo el blog, sino ganas de hacer proyectos, de licenciarme al fin, y de seguir buscando oportunidades y a fin de cuentas improvisar en esto que llaman vivir. Pues nadie ira a tu puerta a solucionarte la vida, y porque muchas veces  no nos damos cuenta que somos nosotros mismos quienes tenemos la capacidad de cambiar nuestra vida.
Siento el texto a lo Paulo Coelho de los cojones, pero he notado un pesimismo general… que hasta a veces me ha dado rabia. Por eso, y para terminar de parecer un filosofo de mierda capitalista (¡uy lo que ha dicho! Dirán algunos ¬¬), y aunque soy la menos indicada ara hablar, desempolvad vuestros ánimos amigos, yo os dejo mi Pronto si hace falta.
El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
Lucio Anneo Séneca

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El “Jalogüin” español

Tras un puente deseado por trabajadores y estudiantes (en micaso, ni puente ni nada, esto de estar parada le quita la gracia a lasfestividades ¬¬) llegó el Día de todos los Santos, día señalado en el calendario español, como recuerdo de familiares fallecidos, con la consecuente visita al cementerio, donde aparte de realizar una limpieza del nicho, además se llevan flores al desaparecido, como homenaje de  su recuerdo.
Esto es lo que se hacía exclusivamente en este día hasta hace unos años en España, sin embargo, y tras años de especiales sangrientos delos Simpson, series estadounidenses llenos de tópicos, y por ese capitalismo yanqui que nos baña cada poro  de nuestra piel, se instauro otra festividad, muchos más divertida, como es Hallowen.
Al margen de cómo los americanos enfoquen este día, o como lo hagan en otros países, como México, me voy a centrar en como nosotros hemos logrado españolizar una tradición ajena a nosotros, y como la hemos asimilado sin problema alguno.
Antes de nada, prefiero evitar el debate de: “No es una costumbre española, no deberíamos hacerlo” “Me parece fatal que hagamos fiestas americanas” bla bla bla etc etc etc ¬¬ Entiendo que se pueda pensar que estas cosas no nos pegan ni con cola, pero teniendo en cuenta  la de hamburguesas de Mcdonalsd que comemos, las películas americanas que vemos y que favorecemos en su industria, la música, libros,  y demás material cultural que directamente ingerimos de EEUU, o simplemente que toda la economía mundial gire en torno a este país…criticar que nos disfracemos en una chorrada de fiesta yanqui me parece cuanto menos… Poco coherente.
Creo que yo fui de las primeras generaciones que se disfrazaron (10 años o así tendría), y que de hecho fuimos pidiendo en las casas, donde en una de ellas, a falta de caramelos (les pillo desprevenidos esa moda) nos dieron 20 duros a repartir en el grupo de niños. Desde entonces,  Hallowen empezó a molar oficialmente.
Sin embargo, y con el paso de los años,  los españoles  le hemos sabido dar ese toque “tipycal spanish” a esta festividad: SEXO Y ALCOHOL.
Para tranquilidad (o desilusión) de algún lector extranjero, no es que en ese día se de sexo y alcohol gratis, no… pero como buenos españoles, y siguiendo esa premisa interior de que nos gusta más la  fiesta que un tonto un lápiz, unido al hecho de disfrazarse y acompañarlo de fiesta (osease alcohol) y dotarlo de cierta carga erótica (“Día del disfraz del Putón” ) sin duda ha hecho que esta tradición se arraigue con más fuerza  en nuestro país.
Pero esto no es nuevo, ya  desde la antigüedad con la festividad del carnaval, se permitía pasar un día de locura, donde cada uno podría ser quien quisiera, donde se hacían críticas a los poderosos, donde lo erótico y lo sexual se manifestaba de forma pública y el alcohol circulaba a raudales y que en general suponía una ida de olla por parte de una población que necesitaba un respiro en sus duras vidas.
Y querid@s mi@s ( ¿querid@s? ¬¬), salvando las distancias…nosotros no somos menos.
Y me remito a citar una noche “jaloweña” patria, gente con disfraces currados, otros menos, y aquellos que directamente se echaron polvos de talco en la cara. Todos de fiesta, pidiéndose fotos unos a otros, porque la verdad, nada como ir disfrazado para quitar vergüenzas y congraciarse con el prójimo. Chupitos extraños, decoraciones del Publifiestas ConTe (a mi si no me pagan no hay publi ¬¬), y demás parafernalia decorando los pubs… y por último, pero no menos importante…la autentica festividad que ese día se celebra y que antes citaba…”El Día del disfraz del Putón”.
Tías disfrazadas de enfermeras, diablesas, piratas, vampiresas,  etc…todas ellas preciosas, con un ligero toque de sangre (pues van sexys pero deben respetar el mensaje de Hallowen) y en general queriendo provocar al personal…zorreando terroríficamente. Y es que no todos los días del año te puedes vestir de enfermera zorrona… con la licencia de que nadie te diga putón…aunque lo estén pensando.
En fin, la verdad, hace años que no  me disfrazo ya que el JalogÜin español ya no me atrae tanto. Me hacía más ilusión cuando tenía 10 años, disfrazada de momia dejando restos del  papel higiénico por las calles, viendo que chucherías nos daban y ejerciendo diabluras varias, ante aquel “¿Truco o trato?” que por aquel entonces, ninguna vieja de mi barrio llegaba a entender.
Y cuanto las entiendo ahora, cuando horrorizada veo cada año la festividad  de “El Día del disfraz del Putón”… en fin… a veces pienso, que envejezco muy rápido…

miércoles, 26 de octubre de 2011

La falsedad de las redes sociales

Todos hemos sido falsos alguna vez (y no seáis mas hipócritas,negándolo). Desde esa típica situación de “que no me vea, que no me vea…ohh Hola, ¿Cómo estás? No te había visto” hasta ese tan usado y manido recurso para terminar conversaciones como “a ver cuando nos vemos”, y así, un largo etc de coletillas que nos salvan de situaciones o más bien de personas.
Evidentemente, esta clase de situaciones no se dan con el circulo mas cercano, pues con estos  aveces hasta pecamos de francos, si no que suelen tener lugar con gente que sin ser amigos,  y sin apenas pasar de conocidos,  aun así exigen su cordial saludo como patente de vuestra “amistad”.
Pero si hay un sitio en el que somos falsos o donde la falsedad circula a raudales… sin duda es  en las  redes sociales.
Las redes sociales,( a.k.a  patios de vecinos 2.0 del siglo XXI), pudieron partir de la idea de lo bueno que sería compartir con tus amistades fotos, comentarios, y estar conectados de una forma mucho más intensa mediante internet.
Y no os negaré, que incluso la idea me sedujo y fue asidua a estos rituales virtuales de etiquetado/comentario/me gusta… sin embargo, conforme uno ve perfiles, y le suceden diversas situaciones (algunas surrealistas) … uno se da cuenta, que no es oro todo lo que reluce.
Al margen de las políticas de privacidad, que de privacidad tienen poco, y sin entrar de lleno en esos términos de uso (de mierda), las redes sociales se convierten en algo más que un simple lugar de encuentro entre amistades.
Y es que estoy segura, que al tal Mark Zuckerberg, no se le debió escapar el hecho de que el ser humano, en su intensa necesidad egocéntrica y cínica, todo lo convierte en competición.
Para que os hagáis una idea, en el comienzo de estas redes, muy pocas personas las utilizaban, por lo que número de tus amistades podría ir más acorde con la realidad, sin embargo, y ante la masificación de redes como tuenti y facebook,  hace que las conexiones entre personas aumente, por lo que “agregar al amigo de un amigo, de un amigo, de una amigo de fulanito” se hace más común, dándose el caso, de que algunos individuos basan su ego-social en el numero de “friends” de su perfil.
Y si a eso, unimos el fenómeno “juegos de mierda del facebook” en los que es necesaria una determinada cantidad de amigos, ya nos encontramos con las peticiones de amistad por conveniencia “ey tio agrégame que necesito un vecino en mi granja para que me den el seto en forma de unicornio”…Really?
Y no menos importante, la petición del cotilla, esa persona que en la vida real ni te saluda, pero que quiere agregarte solo por satisfacer su necesidad de cotilleo.
Esta peticiones implican o bien, que no tengas problema y aceptes, o por contrario, que ni conozcas, o te caiga mal esa persona y la rechaces. Pero el problema surge, cuando la petición en cuestión te pone en una encrucijada, pues esta persona no te interesa en una determinada red social, pero tampoco te puedes permitir el lujo de eliminarlo (familiares, jefes, compañeros de trabajo). He aquí la primera falsedad.
Para tranquilidad de algunos (y de mi misma ¬¬) recientemente facebook ha añadido algunas opciones en torno a este tipo de personas agregadas por la fuerza, para que mantengas algo de privacidad frente a ellas.
La segunda falsedad de las redes, sin duda alguna, es la idea de escaparate que se hace todo el mundo con ella.
Digamos que sabemos que es nuestro perfil, nuestras fotos, nuestros comentarios… pero el eje de todo es que queremos mostrar de nosotros. Y volvemos a la competición, fotos de fiestas salvajes (que seguramente no lofueron tanto), poses mas falsas que el cartón piedra, o fotos románticas planeadas con algún programa de retoque, humillaciones a mascotas, etc.…y frases como “tía esto es foto tuenti” te dejan K.O.
Y no les culpo, pues muchas veces veo expuesto en algunos perfiles, ya no solo el hecho de “mira que vida más alocada tengo” sino también “miro cuantos sitios he visitado” “mira que coche nuevo tengo” o “mira mi novia que buena esta”. El caso es lucirse, aunque el contenido no sea del todo cierto (pues si conoces de algo a esa persona en la “vida” lo sabes…) aunque también hay que decir que no todo el mundo es así (y menos mal ¬¬).
Sin embargo, y para el que es un cotilla de verdad como yo, hay detalles que no se escapan, y gracias a las redes uno puede enterarse de mucho,  y en un ansia de demostrar algunas cosas, puedes dejar al aire otras cuantas, de hecho algunos sucesos de amigos o conocidos, me he enterado antes por dichas redes  (y con mi astucia, recordar que soy una zorra)  que en la vida “real”, por así decirlo.
Actualmente borre mi cuenta en tuenti (aunque creo que esto no termina de desaparecer del todo), soy activa en twitter (pues me considero algo más libre, aunque creo que esta red ha perdido mucho – esto merece otra entrada-) y muy a mi pesar, volví a facebook.
Digo a mi pesar, pues, casi volví a la fuerza por un intento de robo de una cuenta supuestamente inexistente (aun ni yo soy capaz de entender del rollo de email que me mandaron), pero lo peor de todo, me di cuenta que con algunas de mis  amistades, si no mantenía algún tipo de relación con ellas por este medio, en la vida real no se  materializaban de ningún modo. Es bastante sorprendente, que cuando eliminas tu perfil de una red social, dejas de existir para muchos.
Y es triste, que haya gente que se acomode al “me gusta”, al ponerte una chorrada, o simplemente tenerte en su listado de amigos, cuando una autentica amistad, requiere algo más…que un simple etiquetado.
Yo de mientras seguiré siendo de esas que solo pone música en su perfil, que subirá fotos de sus tortugas, y que básicamente interactúa con 4 o 5 personas de las 60 que tengo agregadas, puede que no ofrezca mucho cotilleo… pero justamente eso, es lo que más “me gusta”.

PD: Agradecimientos a la página http://www.vistoenfb.com/ por las risas que me llevo cada vez que me meto.
PD2: No me odiéis por esta entrada tan larga.

jueves, 20 de octubre de 2011

Bodas a.k.a Bodorrios

El sábado, queridos lectores (esto es un avance, ya no os insulto) me fui de boda, aunque  a mí el término que me gusta utilizar sea “Bodorrio”. Os explico.
Por lo general, a menos que sean de familiares cercanos, no suelo ir a bodas. Tener que buscar vestido- cualquiera de mi armario-, zapatos –a.k.a  pequeñas máquina de tortura-, pasar por chapa y pintura más de lo normal para que parezca que vas medianamente adecuada con cánones protocolarios -vamos mas pintada que una puerta-…digamos que no me va mucho.
Sin embargo el sábado fui abducida, y allí estaba yo, con mí vestido negro de raso, mis preciosos pero a la vez mortíferos tacones, y con un intento de rizo en el pelo…que en eso quedo, en un intento.
El caso es, que contrastando la boda a la que asistí, a otras que me han contando o que he visto, me sorprendió para bien, que estos novios solo habían invitado a no más de 100 personas, siendo un enlace  algo mas recatado en cuanto a adornos florales, y en la que se prestaba más atención al sitio de la celebración y la comida (muy buena por cierto).
Vosotros, que sois muy listos y pedantes (paso atrás, ya lohe hecho, os he vuelto a insultar) diréis: ¡¡ Pues lo normal hija!!...Pues no. Por lo general, las bodas, eso que debería ser una bonita celebración de un par de humanos que se quieren, digievolucionan al término  bodorrio.
Aunque para mi 100 personas siguen siendo muchas, familiares míos han asistido a bodas de 500, 600, de todo un pueblo y su madre y que nada tienen que envidiar a la de Farruquito. Y entiendo que haya gente que quiera hacer bodas por todo lo alto, alquilar una limosina, que quieran que un búho (si,un búho) les lleve los anillos, que su vestido sea de la ultima diseñadora de turno, celebrarlo en un restaurante super y mega “osea”, para que después la comida sea un catering cutre, contratar un grupo en directo, vale lo veo estupendo … pero lo que no veo normal, es que después te enteres (como que no quiere la cosa) que se han hipotecado a más no poder, por hacer de su día de lo mas especial.
Entiéndase “no lo veo bien” en el sentido de que yo no  lo haría, pero claro cada persona es un mundo, y cada pareja sabrá cómo quiere hacerlo, y en cosas de dinero, cada cual sabrá como sobrevivirá después.
Sin embargo, aunque por lo general estuvo bastante bien, la boda del sábado no se libró de esa moda que se está dando hoy día en los bodorrios, esa en la que se dan regalos a casi todos los miembros de la familia, donde se pone un video de ellos de pequeños, o  como si de sorpresa sorpresa se tratase, los novios son sorprendidos  con alguna tontería (muy falsamente por cierto ¬¬).
Y esto tampoco lo haría. Querer cargar con más emoción algo que ya de por sí (o eso al menos debería ser) ya la tiene, es cuanto menos frívolo, o demasiado azúcar para el resto de asistentes. Todo queda como muy preparado.
La verdad, que viendo a la novia, no pude no pensar en si algún día me casaré (no queráis saber que risotada pego mi novio ¬¬), pero lo que si tengo claro, si es que ese día sucede,  es que ni 500, ni 100, y puede que ni 50 personas me acompañen, y que por supuesto sería algo intimo,  algo nuestro, con nuestra música, con la comida que nos gusta ( hot dogs para todo el mundo) sin miedo a que  Isabel Gemio aparezca y me traiga un ramo de rosas, ni sensiblerías baratas. Ese día seria por y para nosotros… (Love moment).
Y con el dinero que os saque a todos, nos vamos a las Vegas, a jugarnos hasta el pasaporte, a casarnos borrachos, vestidos de Marilyn y Elvis (evidentemente la ambición rubia seria yo) y alquilando una Harley, con la que nos iríamos hacia la Ruta 66, con nuestro cartelito de “Just Married” mientras de fondo se oye Born to be wild, a la vez que tiramos a la cuneta una botella de tequila vacía…
Esa sí que sería mi boda ideal…ains.

 Nota aclaratoria: Las frases en rojo son Links... en esta entrada he puesto unos cuantos,  para que os vayáis acostumbrando muajajja.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Mi primera maquinita

Corriendo un “estúpido” velo con la depresiva, triste, y melodramática entrada anterior, hoy os vengo a hablar de un regalo que me hicieron hace unos días, del cual sigo flipada cual niña en Reyes.
Sergio, mi novio, venia acosándome con la idea desde hacia tiempo de que ya sabía que me iba  a regalar  (en principio por mi cumple, pero como para eso todavía falta un mes, al final resulto ser una gran regalo  por parte de este chorbo mío, que a veces… la verdad me deja K.O con  sus sorpresas).
El caso es, que a lo largo del tiempo que llevamos juntos (un quinquenio), siempre que hemos  tenido alguna  conversación sobre aspectos de nuestra infancia, han salido a relucir algunos traumas infantiles que tengo (y que voy a explicar para que no penséis que era una niña loca o algo así).
Digamos por ejemplo, yo de pequeña no comí muchos Kinders Sorpresa, o que nunca tuve una piñata en mi cumple,  nunca me llevaron al Telepizza (cosa que sigue estando pendiente ¬¬ increíblemente) o que solo me pude comprar un libro y video de la colección “Erase una vez la Vida”, o que solo tuve dos películas de Disney (Pocahontas y 101 Dálmatas) o que  nunca en Reyes me regalaron mi tan ansiado Diseña la Moda (mi autentico trauma).
Y así una serie de cosas que supuestamente en la infancia de toda persona han estado presentes, y que yo sin embargo, debido a circunstancias o a mi propio interés (pues era una niña, que la verdad, poca atención prestaba a modas o a lo que tenía el resto), nunca tuve en mis manos.
Esto reblandeció el corazón de mi novio (vamos le di pena ¬¬), llegando a hacerme regalos como por ejemplo un stand entero de Huevos Kinders (un montoooooooooooooón) solo y exclusivamente para mí. De hecho tengo los regalitos puestos en una estantería a modo de exposición.
Dicho esto, podréis entender un poco el regalito de hace unos días: ¡¡¡ UNA NINTENDO DS!!!
¡¡¡Si esta es la mía!!!

Vale puede que  para vosotros no sea algo de lo que fliparse, pero yo de pequeña nunca tuve una nintendo, de estas pequeñitas donde la gente solía jugar al Pokemon o al Zelda, y aunque sí que me regalaron la Play Station 1 por mi comunión, el que de verdad la disfruto fue mi hermano mayor ¬¬, así que, se podría decir (y quitando las  de tretis) esta nintendo es mi primera maquinita* ^^ (*Entiendo que calificarlo como maquinita pueda dejarme en mal lugar, pero es que creo que hasta la llamo así cariñosamente, ¡¡¡dejarme con mi ilusión joder!!)
Tengo dos juegos ahora mismo, el Brain Trainig de letras y el Profesor Layton (me gustan los juegos de niños vale ¬¬).
Pero al margen de lo que es la maquinita en sí, me quedo con el momento de dármelo, cuando mi novio (muy listo él) primero me da el juego, lo abro, y ante mi cara de: ¿Por qué coño me compras algo de una nintendo queno tengo ¬¬????… Acto seguido me da la maquinita en cuestión, con la consecuente cara de flipada de esta servidora que escribe.
Y aunque no pude parar de repetir “que chachi” mientras intentaba abrir la caja, encender, y empezar a ver los juegos… Me quedaré con la mirada de Sergio, que debió sentirse algo así como Santa Claus o algo parecido, que me dijo, que ya solo con la sonrisa que tenía en la cara, había valido la pena.
Y es que es increíble como teniendo 21 años (para 22 ya ¬¬) pude sentirme como si volviera a tener 9, siendo incapaz de creer que tuviera entre mis manos algo que nunca pensé que tendría, y como ahora, cada vez que  juego un ratito…vuelvo a ser niña por un momento, con mi maquinita…





lunes, 17 de octubre de 2011

La difícil pronunciación del adiós…

Me disponía a escribir un entrada algo irónica y llena de crítica, sobre  las diversas redes sociales (tranquilos, algún día la llevaré a cabo), cuando mientras escuchaba esta increíble canción del grupo Apparat, me he quedado pensando en ese Goodbye de fondo, y como persona melodramática que soy, mi mente ha empezado a divagar sobre tan profunda palabra.
La palabra Adiós, como saludo es entendible y no creo que deba dar muchos más rodeos sobre su significado en ese sentido. Sin embargo, soy de esas personas que prefiere decir “hasta luego”,sin saber muy bien porque, puede ser a que soy algo supersticiosa, quien sabe.
Sin embargo mi reflexión, y a riesgo de que me tachéis de dramática, se refiere mas a los contextos donde esta palabra cobra un mayor protagonismo.
En la vida se nos presentan multitud de ocasiones donde la palabra adiós toma un especial significado, donde nos puedes salir de una forma natural y espontánea, o dolernos hasta lo más profundo el tan solo pronunciar sus silabas.
 Apartando esas en las que sabes que no es algo definitivo (aunque el nudo de garganta no te lo quite nadie), las despedidas no suelen ser agradables. De hecho algunas, además de ser bastante tristes, llegan a ser necesarias.
Todos los humanos pasamos por un momento de encrucijada, donde sabemos que por el bien propio o por el ajeno, por necesidad u obligación, debemos decir adiós. Despedirse de empleos, costumbres, vicios, lugares… pero por supuesto, y el más doloroso, de  personas.
No siempre este adiós es previamente planteado, y puede que tampoco sea definitivo, pero en cualquier caso, cuando dos personas (o las que sean) deciden despedirse, el tan odioso adiós cobra más de un significado.
Y es que por mucho que queramos, a veces decimos adiós, por no decir otras tantas palabras que cuestan el doble de pronunciar, o simplemente para ahorrarnos algo que puede que ya se sepa, o solo es una tapadera para no decir lo que verdaderamente pensamos.
Muchos son las despedidas que se han dado en mi vida, desde amigos que se van fuera (y que volveré a ver), personas que he borrado de mi vida pues no aportaban nada bueno (difícil decisión, pero que debes tener valor para ello) gente a la que he despedido sin darme cuenta (y que me arrepiento), hasta la despedida más dura de alguien a quien amas profundamente y que sabes que no volverás a ver jamás.
Eso, sí que es un adiós. Un adiós de verdad y el que más cuesta pronunciar.
En cualquier caso, las despedidas no dejan de ser finales de algunos momentos de nuestra vida, pero como diría alguien que conozco, el final no es nada más que el principio… y muchos “Holas”, espero,  nos esperan en nuestro camino.

Nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj, que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un día nos digan adiós.
Joan Manuel Serrat

lunes, 3 de octubre de 2011

Soy una zorra

Lo reconozco, soy una zorra. No sé porque no me he dado cuenta antes. Es evidente que soy  una zorra, además lo he demostrado en algunas entradas a este blog y en algunos comportamientos de mi vida diaria.
Y estoy segura que vosotros también os habéis dado cuenta, o incluso lo habéis pensado:       
  ¡¡ Menuda zorra está hecha!!
Pues sí, soy una zorra, como la mayoría de las mujeres, yo creo. La que no lo es, es debido a  que es un poco estrecha de mente. Además es tan divertido ser una zorra…
Pero supongo que todo esto de ser una zorra, me viene de mi madre, de la cual he aprendido todo… en cuanto a astucia.
Si, simpáticos lectores, me refería a la astucia. Algunos, habréis pensado algo un poco mas…subido de tono, pues en general, la palabra zorra, como adjetivo calificativo para una mujer, dista mucho de la peculiar habilidad que tiene el animal. El significado que nosotros le damos es más bien…como decirlo…PUTA.
Pero al margen del significado que le damos el resto de los mortales, un juez de la Audiencia provincial de Murcia, ha dictaminado, que llamar “zorra” a una mujer, no ofende, si es para destacar la astucia.
La noticia no me parecería mal, si el juez en cuestión fuera un “filólogo” que analiza hasta el último sentido de una palabra, pero la cosa cambia cuando conocemos el contexto en cual se ha dictaminado tal sentencia.
Han revocado la condena a un año de cárcel a un hombre por un delito de amenazas. El tipejo en cuestión, realizo una serie de intimidaciones, entre las  cuales, además del inofensivo adjetivo de zorra, amenazaba a su ex pareja diciéndole que terminaría en una caja de pino. Que simpático.
Para el resto de mortales queda claro, ya solo con esto, que este animal es un maltratador, pero por si quedaba alguna duda, presentaba antecedentes por malos tratos, además de una orden de alejamiento del hogar familiar.
Sin embargo, para el “zorro” del juez y citando textualmente: "La realidad fáctica acreditada  no reseña que el acusado vertiese alguna expresión que proyectase desprecio o menosprecio a la dignidad de la mujer o que fuera expresiva de una posición de dominio o exigente de sumisión".
Añade además,  “la expresión 'zorra' utilizada en el escrito del recurso, escuchada la grabación de la vista oral, no se utilizó por el acusado en términos de menosprecio o insulto, sino como descripción de un animal que debe actuar con especial precaución, a fin de detectar riesgos contra el mismo".
Cuanto menos interesante. Ahora os voy a dar mi humilde opinión como “zorra” que soy.
La violencia domestica, es una lacra, que terriblemente se lleva a muchas mujeres por delante cada año. Las campañas de concienciación contra el maltratador, y con la no aceptación de este infierno de vida por parte de las víctimas, son claves, para terminar con esta clase de situaciones, y sobretodo evitar futuras muertes.
Evidentemente, este  juez, además de tener poco conocimiento del problema que supone un hogar con violencia domestica, también debe desconocer cómo se debe de tratar, ya no solo a las mujeres, sino a las personas en general, en el  respeto y  la educación.
Me pregunto, por tanto, como esperan que mujeres/hombres/ niños (pues la violencia ataca a todos) se atrevan a denunciar a sus maltratadores, conociéndose sentencias de este calibre, donde se preocupan mas del sentido de una palabra (a sabiendas de todos, insulto) más que de una víctima que está siendo amenazada de muerte.
Y me pregunto también, como este país,  deja que existan jueces de tal calaña, y como se  puede permitir que noticias como estas  salgan a la luz, con toda la vergüenza, asco, y humillación que esto provoca, no solo en las  mujeres, sino en la sociedad en general.
Solo me queda, decirle a este juez, tan meticuloso con las palabras, que es un cabronazo, que citado textualmente de la R.A.E es:
(Del aum. de cabra).
adj. coloq. Dicho de una persona, de un animal o de una cosa: Que hace malas pasadas o resulta molesto. U. t. c. s.

Aunque en el diccionario de la calle…créame…que cabronazo se le queda corto.