sábado, 26 de noviembre de 2011

Desempolvando el ánimo

Hola a todos. Dispuesta con mi trapo y mi Pronto, me dispongo a quitar el polvo a cumulado en este blog, después de un tiempo sin ninguna entrada. No me voy a disculpar, y tampoco os voy a decir malos lectores como aquella vez en la que casi pedís mi cabeza guillotinada, pero si es verdad que tengo excusas  para justificar la ausencia de mis Celáneas.
Como parada novel que soy, he seguido con mi perpetua búsqueda de empleo, y de hecho, he tenido algunos trabajos que otros, todos ellos ocasionales, como haber participado en un congreso, cosa que conllevaba muchas horas fuera de casa, pero también frente al portátil para hacer listas, certificados, listas, certificados…y así  haciendo un ciclo que parecía no terminar nunca.
Unido a ello, ha estado el haber pasado un refriado de narices (me encanta cuando se unen palabras de este modo), mi estudio continuado y cansino de arte, y algunos que otros problemas que a ninguno os importa.
Como veis no he tenido mucho tiempo de llevar al día el blog, ni tampoco para estar conectada al mundo real por así decirlo, y cuando lo he hecho la verdad… ha sido muy triste.
Mi baremo del ánimo mundial es twitter. Sé lo que estáis pensado (Twitter, really? Pues si). Esta red social está llena de gente que se cree medio intelectual y lo suficientemente lista como para criticar hasta el tema más absurdo del mundo (algunos Trendings Topics son de personajes de sálvame ¿nadie se da cuenta?), no sin olvidar la ironía y los chascarrillos tontos en los que todos hemos caído alguna vez. También están las fans de Justin Bieber y Alejandro Sanz, pero ese es otro tema.
Sin embargo, a veces, como humanos que somos egocéntricos y cínicos, dejamos entrever emociones, sentimientos y  pensamientos que debemos lanzar al espacio, para sentirnos algo reconfortados. Y esto nos pasa a todos.
Y eso es lo que he visto últimamente, tweets aletargados, tristes, patéticos, obsesionados con las políticas… Un drama.
Entiendo que el bajón de las elecciones nos deje algo alicaídos, pero nos quedan 4 años con el PP y nos no queda de otra, por lo que mi recomendación a estos twitteros es: ¡Superadlo, coño!
Al resto de twets bucólicos y depresivos (entre los que me incluyo) debo compartir con vosotros algunas reflexiones. El otro día estaba en la ducha y recapacité mucho sobre mi situación actual (se conoce que la ducha es el lugar donde mas filosofamos los humanos y donde se toman decisiones importantes, desnudos y con agua caliente en nuestras espaldas).
Llegué a la conclusión de que coño estaba haciendo, sinceramente me sentía lo más lejano de lo que soy en realidad. Me explico. A veces cambiamos, y no siempre porque queramos, simplemente son las situaciones que se nos presentan, las que nos hacen cambiar, y no precisamente en otras personas sino en aspectos de nosotros mismos que desconocíamos.
Hay veces en la vida que hay que tener carácter, o lo que sea, no sabría cómo calificarlo, para saber darle a determinadas situaciones el valor que se merecen. Y manda cojones y sin perdón, que tras haber pasado por hechos  bastante desagradables, mi ánimo decaiga por cosas que por suerte…pueden tener solución, aunque esta no te guste del todo.
Es por ello que he decidido cambiar, cambiar en pequeños detalles, pues las personas somos eso, y cambiar  mis métodos de actuación, para evitar errores del pasado…aun  cuando cueste o no me reconforte instantáneamente.
Desempolvo no solo el blog, sino ganas de hacer proyectos, de licenciarme al fin, y de seguir buscando oportunidades y a fin de cuentas improvisar en esto que llaman vivir. Pues nadie ira a tu puerta a solucionarte la vida, y porque muchas veces  no nos damos cuenta que somos nosotros mismos quienes tenemos la capacidad de cambiar nuestra vida.
Siento el texto a lo Paulo Coelho de los cojones, pero he notado un pesimismo general… que hasta a veces me ha dado rabia. Por eso, y para terminar de parecer un filosofo de mierda capitalista (¡uy lo que ha dicho! Dirán algunos ¬¬), y aunque soy la menos indicada ara hablar, desempolvad vuestros ánimos amigos, yo os dejo mi Pronto si hace falta.
El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
Lucio Anneo Séneca

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El “Jalogüin” español

Tras un puente deseado por trabajadores y estudiantes (en micaso, ni puente ni nada, esto de estar parada le quita la gracia a lasfestividades ¬¬) llegó el Día de todos los Santos, día señalado en el calendario español, como recuerdo de familiares fallecidos, con la consecuente visita al cementerio, donde aparte de realizar una limpieza del nicho, además se llevan flores al desaparecido, como homenaje de  su recuerdo.
Esto es lo que se hacía exclusivamente en este día hasta hace unos años en España, sin embargo, y tras años de especiales sangrientos delos Simpson, series estadounidenses llenos de tópicos, y por ese capitalismo yanqui que nos baña cada poro  de nuestra piel, se instauro otra festividad, muchos más divertida, como es Hallowen.
Al margen de cómo los americanos enfoquen este día, o como lo hagan en otros países, como México, me voy a centrar en como nosotros hemos logrado españolizar una tradición ajena a nosotros, y como la hemos asimilado sin problema alguno.
Antes de nada, prefiero evitar el debate de: “No es una costumbre española, no deberíamos hacerlo” “Me parece fatal que hagamos fiestas americanas” bla bla bla etc etc etc ¬¬ Entiendo que se pueda pensar que estas cosas no nos pegan ni con cola, pero teniendo en cuenta  la de hamburguesas de Mcdonalsd que comemos, las películas americanas que vemos y que favorecemos en su industria, la música, libros,  y demás material cultural que directamente ingerimos de EEUU, o simplemente que toda la economía mundial gire en torno a este país…criticar que nos disfracemos en una chorrada de fiesta yanqui me parece cuanto menos… Poco coherente.
Creo que yo fui de las primeras generaciones que se disfrazaron (10 años o así tendría), y que de hecho fuimos pidiendo en las casas, donde en una de ellas, a falta de caramelos (les pillo desprevenidos esa moda) nos dieron 20 duros a repartir en el grupo de niños. Desde entonces,  Hallowen empezó a molar oficialmente.
Sin embargo, y con el paso de los años,  los españoles  le hemos sabido dar ese toque “tipycal spanish” a esta festividad: SEXO Y ALCOHOL.
Para tranquilidad (o desilusión) de algún lector extranjero, no es que en ese día se de sexo y alcohol gratis, no… pero como buenos españoles, y siguiendo esa premisa interior de que nos gusta más la  fiesta que un tonto un lápiz, unido al hecho de disfrazarse y acompañarlo de fiesta (osease alcohol) y dotarlo de cierta carga erótica (“Día del disfraz del Putón” ) sin duda ha hecho que esta tradición se arraigue con más fuerza  en nuestro país.
Pero esto no es nuevo, ya  desde la antigüedad con la festividad del carnaval, se permitía pasar un día de locura, donde cada uno podría ser quien quisiera, donde se hacían críticas a los poderosos, donde lo erótico y lo sexual se manifestaba de forma pública y el alcohol circulaba a raudales y que en general suponía una ida de olla por parte de una población que necesitaba un respiro en sus duras vidas.
Y querid@s mi@s ( ¿querid@s? ¬¬), salvando las distancias…nosotros no somos menos.
Y me remito a citar una noche “jaloweña” patria, gente con disfraces currados, otros menos, y aquellos que directamente se echaron polvos de talco en la cara. Todos de fiesta, pidiéndose fotos unos a otros, porque la verdad, nada como ir disfrazado para quitar vergüenzas y congraciarse con el prójimo. Chupitos extraños, decoraciones del Publifiestas ConTe (a mi si no me pagan no hay publi ¬¬), y demás parafernalia decorando los pubs… y por último, pero no menos importante…la autentica festividad que ese día se celebra y que antes citaba…”El Día del disfraz del Putón”.
Tías disfrazadas de enfermeras, diablesas, piratas, vampiresas,  etc…todas ellas preciosas, con un ligero toque de sangre (pues van sexys pero deben respetar el mensaje de Hallowen) y en general queriendo provocar al personal…zorreando terroríficamente. Y es que no todos los días del año te puedes vestir de enfermera zorrona… con la licencia de que nadie te diga putón…aunque lo estén pensando.
En fin, la verdad, hace años que no  me disfrazo ya que el JalogÜin español ya no me atrae tanto. Me hacía más ilusión cuando tenía 10 años, disfrazada de momia dejando restos del  papel higiénico por las calles, viendo que chucherías nos daban y ejerciendo diabluras varias, ante aquel “¿Truco o trato?” que por aquel entonces, ninguna vieja de mi barrio llegaba a entender.
Y cuanto las entiendo ahora, cuando horrorizada veo cada año la festividad  de “El Día del disfraz del Putón”… en fin… a veces pienso, que envejezco muy rápido…