viernes, 22 de julio de 2011

Ser valiente no es sólo cuestión de suerte

Si un concepto ha cambiado como ningún otro a lo largo de la historia, sin duda alguna ese ha sido el de la valentía.
Puede que algunos de mis compañeros humanistas se muestren en desacuerdo o directamente piensen que a mí cada día en este blog se me va más la cabeza. Cosa que puede ser cierta, pero ese no es el tema.
Si algo estoy haciendo ahora, que al fin tengo tiempo libre, es leer, ver películas, series y empaparme de todo aquello que me interesa. Me hace gracia como de un tiempo para acá, la temática que más se está trabajando es la histórica, y con ella, tratar vidas de personajes importantes, dándoles otra vuelta, y presentándolos como  auténticos héroes, valientes de una época pasada.
Creo que se cae a veces en el error de pensar que la historia la han hecho solo valientes. Evidentemente se ha de ser de una pasta especial para ser un emperador, para realizar diversas guerras, para ser un rey, pero… ¿se ha de ser valiente también para ser un tirano, para matar a miles de personas?  La historia está formada por valientes, no cabe duda, pero también está hecha por cobardes.
Si bien el modelo de valentía en tiempos pasados,  como en la Edad Media con la figura del caballero (personaje romántico donde los haya) que salvaguarda su honor mediante la lucha, dista bastante por ejemplo con el modelo de príncipe guerrero (ayudado de artimañas palaciegas)  que se empieza a gestar en la época moderna. Hasta aquí todo bien, pero en siglos como el XIX o XX… ¿la valentía que es?
Quizá la valentía se entendió por dominación, poder, ambición…al precio que fuera. Me abstengo de opinar si esos actos “heroicos” tuvieron algo de valiente.
Sin embargo fue en esta época, en la que supuestamente ya se podía hacer un “libre derecho de la libertad de expresión”, cuando mas racismo, intolerancia y en general falta de humanidad se manifestó en casi todos los ámbitos. Fue en esta época, cuando decir lo que pensabas o simplemente reivindicar que estabas ahí, si suponía todo un acto de valentía.
Me refiero por ejemplo, a figuras tan importantes como Malcom X y Martin Luther King en la lucha contra el racismo, Harvey Milk en la defensa y proclamación pública de los homosexuales, Lucretia Mott por la lucha del feminismo en pleno siglo XIX,  y sin ir más lejos, aquellas personas que en España, por tan solo pensar de forma distinta, tuvieron valor de afrontar un régimen dictatorial como el que teníamos.
Y así un largo etc de lo que para mí si fueron valientes, y de los cuales, algunos citados son conocidos, y otros por desgracia  son anónimos, y cuyas muertes, por lo general, venían por sus ideales  y que la historia, desafortunadamente, no recoge. Sinceramente, no creo que haya mejor motivo por el que morir, que por lo que uno de verdad siente y piensa. Eso es valentía a fin de cuentas.
Pero volviendo a los tiempos en los que vivimos, es cuando más me cuesta ver la valentía. Pienso en aquellas personas, y me doy cuenta que hoy ser valiente no está bien visto. Nos motivan en la desmotivación, en la norma del “muérdete la lengua”, de no desmarcar para no tener problemas. Tenemos libertad de expresión, pero si después queremos hacer una manifestación tenemos que andar con cuidado. Hacemos un movimiento juvenil como el 15-m y es denostado tanto por medios como políticos, en vez de admirar el valor de ello.
Y es que  los cobardes siempre quieren ver cobardes, para jugar al mismo nivel.
Entiendo que a veces ser valiente cuesta, y que incluso en nuestra vida diaria (ya al margen de grandes luchas como las explicadas anteriormente), cuando nos enfrentamos a algún pleito o tenemos la ocasión de poder decir lo que pensamos sin tapujos, cuesta.
No me considero  una persona valiente, pero hay veces en la vida, que se presentan oportunidades para decir quién eres. Creo definitivamente que en este siglo XXI, se va formar una de las generaciones más valientes de la historia. No se nos presenta un panorama fácil, y no sabemos hasta donde nos llevara toda esta crisis mundial. Pero estoy convencida de que ser valiente no es solo cuestión de suerte y de lo único que uno nunca se arrepiente en la vida, es de haber sido valiente.

 

martes, 19 de julio de 2011

El Gran Antonio López

Ya estoy de nuevo por tierras almerienses. Mi escapada madrileña llego a su fin, fueron 4 días intensos, con todos mis planes realizados, cosa que pueden confirmar mis tobillos, los auténticos perjudicados de tanta ruta turística.
Y es que cuando voy a un sitio, lo quiero ver todo, de ahí que en esta visita mis principales objetivos eran visitar el museo Thyssen- Bornemisza, el museo Reina Sofía y Toledo. Todo cumplido.

Pero si un algo tenía claro, era sin duda, ver la exposición de Antonio López, dentro del museo de la baronesa. Uno de mis pintores preferidos y que por supuesto era de obligado visitar.
Por si alguien no conoce a este genial artista, os redirecciono a esta página de rtve, donde se incluye un reportaje de su vida y obra.
López, tachado de hiperrealista (a pesar de que él lo niega) plasma en lienzos, con un ojo crítico y casi reproductor de imagen, autenticas obras de arte, las cuales, hay que fijarse a fondo, para no confundirlas con fotografías.
Si bien la vegetación la plasma con una ligera pincelada verde, es digno de admirar la forma en la que pinta los edificios, o como cuida hasta el último detalle (algunas de sus obras han sido realizadas durante largos periodos de tiempo).
Tres son los temas, en torno a los que gira su obra. Por un lado la figura humana, por otro el bodegón o la recreación de espacios comunes como reflejo de lo diario, como un frigorífico, y por último, Madrid.
Enlazando con mi entrada anterior, explicando mi amor por Madrid, sin duda Antonio López es uno de esos artistas, enamorado de la ciudad, que solo él puede plasmarla a ella sola. Sin peatones, sin coches, solo Madrid y la vida que emana de sus edificios emblemáticos. De hecho el artista, madruga bien pronto para poder captar la ciudad en esa paz absoluta, casi imposible de imaginar en la capital.
Su pincelada es suave, casi imperceptible para la vista. Sus desnudos casi te hacen sentir un voyeur del realismo del cuerpo humano, y la forma en la pinta a sus padres o a su hija María (comisaria de la exposición), desprenden una ternura y amor por el personaje retratado.
Sus esculturas no son menos de admirar. Cuerpos humanos que inquietan, pues parecen cobrar vida en cualquier momento, y cabezas de bebes (de sus nietos) que aparte de estar en la exposición, también encontramos un par en la estación de Atocha.
Os recomiendo que visitéis las obras de este genial artista. La exposición estará hasta septiembre, y os aseguro que no saldréis decepcionados en absoluto.
Aprovechando la ocasión, también visite el museo Thyssen, del cual salí muy contenta y, porque no decirlo, envidiosa de ver la gran colección de la señora Tita Cervera. Además de la exposición permanente, se han añadido nuevas obras de la colección personal de la baronesa. Me sorprendió la cantidad de obras cubistas de Juan Gris, las obras expresionistas, o encontrarme con obras que siempre he admirado del Pop Art, dentro de un museo tildado de “elitista” en cuanto arte.

Pero si con algo disfrute (además del genial Antonio López) fue de la sección de Paul Gauguin…una autentica maravilla poder comprobar con mis ojos obras de este fabuloso artista.

También visite el Reina Sofía, pero me voy abstener de dar una larga explicación sobre lo poco que me gustó. No sé si es porque aun debo estudiar más a fondo el arte contemporáneo y sobre todo las últimas vanguardias más actuales, o porque solo sentí admiración por las grandes obras de Dalí, Picasso … aun así, no me conquisto como yo pensaba que haría. Alli pude también visitar una exposición sobre Yayoi Kusama  que cuanto menos resultó interesante.

Y así fue mis visitas artísticas por los “Madriles”… que en 4 días no está nada mal, aunque una llega un momento que se harta de tanto metro, y su vena mediterránea le pide algo de paz…

De vuelta a Almería, aun tengo pendiente ir a la exposición de Warhol, en la que también se incluyen obras de Ouka Lele, pero antes, creo que iré a la playa (los del sur y esa necesidad de ver en el horizonte el mar)…que eso si que es una autentica obra de arte…


lunes, 11 de julio de 2011

Pongamos que hablo de Madrid

Muchas son las ciudades españolas que aun tengo y debo visitar. Por fortuna vivimos en un país precioso, con unos contrastes culturales y geográficos muy interesantes, y con sitios realmente bonitos que merecen nuestra atención.
Pero hay una ciudad, que desde que tuve conciencia (pues siendo muy niña ya la visitaba) siempre ha sido un lugar al que volvería mil veces. Esa ciudad es Madrid.
Se lo que pensareis algunos, que preferís el norte, o el sur, o las islas, o puede que penséis que Barcelona le da mil vueltas (cosa que no se, pues el único sitio que he visto en Barcelona fue el puerto para coger un barco rumbo a Italia-lo sé, debo ir a Barcelona y conocerla en su esplendor-).
Pero Madrid tiene algo…especial. Siempre me han atraído ciudades cosmopolitas como Nueva York, Los Ángeles, Berlín, Londres… y aunque Madrid no se asemeja a ninguna de ellas, es lo más cosmopolita que tenemos, teniendo en cuenta que es nuestra capital.
Pero no es solo eso. Madrid tiene mil rincones que hacen que te encante de inmediato. Como ese paseo por la Gran Vía, el bocadillo de calamares de la Plaza Mayor, pasear por el antiguo Galerías Preciados,el maravilloso parque del Retiro, ver la actividad de la calle Montera ( y que actividad xD)… Si, digo lo típico, pues cuando visito y revisito esta ciudad, no pierdo ocasión de poder hacer lo que más me gusta, pasear por las calles más emblemáticas de esta emblemática ciudad.
Además hay algo que me llama la atención muchísimo, y es la cantidad de oportunidades a nivel cultural que te ofrece. Quizá siendo de una ciudad como Almería (que para que engañarnos, en cuanto a cultura estamos escasos) el poder pasar 4 horas en el Museo del Prado, o poder asistir a un musical, es una autentica gozada y cada vez que voy siempre intento que esto se repita (Aun me acuerdo de esos viajes con la radio para ir a ver musicales, que recuerdos).
Y para mí, Madrid también significa familia, pues mis padres vivieron allí antes de venir al sur( mi madre granadina de casta, nunca le gusto el agobio de esa ciudad), y de hecho mi hermano nació en la calle O´Donnell, y cosas de la vida, el madrileño que se crió en Andalucía vuelve a su tierra para trabajar. Y allá que va su hermana los veranos para recorrer la ciudad con él. Que buenos recuerdos para cuando seamos un par de yayos.
En fin, se que todo lo que he dicho, si lo lee alguien de allí, puede que ni le de importancia. Me quedo con unas palabras de Sabina (el cual ama la ciudad) y es que los madrileños, por muy madrileños que sean, nunca tendrán la suerte de los que venimos de fuera, o de ciudades más pequeñas, ese momento de bajarte del autobús con tu maleta, y de repente, enamorarte de Madrid.
Tengo los billetes listos, y mil planes pensados para los días que este allí…asique…sin más…De Madrid al cielo… Nos vemos.

Y como no, el tema que da titulo a la entrada, Letra del siempre genial Sabina, 
y voz de otro grande como Antonio Flores.

viernes, 8 de julio de 2011

Mi colección de arte (Volumen I)

Voy a contaros un secreto. No soy rica. Sí, soy una joven estudiante que vive de lo que le dan sus padres y de lo que con algún trabajillo gano. Evidentemente si tuviera mucho  dinero, no estaría aquí escribiendo cual proletaria sus reflexiones más profundas, pues siendo rica estaría en alguna playa paradisiaca sin necesidad de reflexionar sin más…
Sinceramente, tampoco es que ansíe la vida de un rico (que hipócrita por dios), pero si por casualidades de la vida, tuviera millones y millones…seguramente lo fundiría todo, entre viajes y otros entretenimientos que por desgracia son más elitistas y se necesitan dinero para ello.
Me refiero por ejemplo a  tener mi propia colección de arte. Me encanta el arte, y reconozco que al estudiarlo en mi carrera, y tras haberme recorrido bastantes museos, no es que sea una experta, pero como me suele pasar, cuando algo me gusta, me intereso por conocer y aprender. Vamos, que me puedo defender.
Sin embargo en el arte, hay algo elitista que siempre ha sido así, y que aunque me da rabia, puedo comprender un poco. El arte siempre ha sido para las gentes de clases más altas, y es hoy días cuando se está empezando a divulgar más hacia toda la población. Sobre esto quiero hacer un debate extenso, ya que lo hable el otro día con una amiga, sobre que es arte hoy día, y si el arte es, a fin de cuentas, algo meramente material que también juega con la oferta y la demanda. Vamos que el arte, es lo que se vende.
Pero me reservo esta reflexión para cuando vaya a ver una exposición con obras de Andy Warhol en Almería, sin duda uno de los artistas que mas revalorizó el hecho de que el arte es vender, sin duda.
Volviendo a mi colección imaginaria, hay un problema, que ni aun siendo rica podría tener lo que quiero, ya que tiro siempre por cuadros muy famosos, o que están en permanente exposición; pero sumergiéndonos en mi mente enferma y llena de ilusiones imposibles, os voy a comentar algunos cuadros que sin duda, estarían dentro de mi colección y por lo tanto son mis favoritos.
Uno de ellos  seria   Fusilamiento de Torrijos y sus amigos de  Antonio Gisbert Pérez, 1888,  y que se encuentra en el Museo del Prado y que he tenido la fortuna de ver.
Me gustaba ya con anterioridad, y siempre me habían parecido impresionantes los rostros serenos de los personajes. Pero verlo en persona es otra cosa.
Lo primero impacta el tamaño enorme del lienzo. Tus ojos no saben dónde mirar de tanta información que reciben. Por suerte, y tras 4 horas caminando por el Prado con mi paciente hermano, teníamos un asiento justo enfrente de este maravilloso cuadro, por lo que pude observarlo durante 10 minutos, maravillándome con cada uno de sus detalles. Los colores, la trama que dejan las pinceladas. Poder ver uno de tus cuadros favoritos en directo, no tiene precio (Bueno la entrada al museo, xD – aunque para estudiantes es gratis-).


Podría poneros información sobre el cuadro, su temática y tal, pero para eso esta google, no voy a darlo todo mascado ¬¬.

Otro cuadro para mi colección sería sin duda Ofelia Muerta de John Everett Millais de 1852, representando al personaje femenino de la obra de Shakespeare, Hamlet, relatándonos una escena que en ningún momento se presenta en la obra.

Es una maravilla. Por desgracia nunca la he visto en directo, pero por personas que si lo han hecho sé que es totalmente espectacular.

Este cuadro lo incluí en un trabajo que hice en arte anglosajón,  sobre Shakespeare en la pintura, sin duda uno de los trabajos del que estoy más orgullosa.

El cuadro invita al espectador de una manera increíble, haciéndonos participes, como si fuéramos la persona que encuentra a Ofelia. La variabilidad de dibujo, tan preciso en las flores, y tan diluido en la ropa bajo el agua, es increíble. Si os interesa un poco este tema de Shakespeare, lo mismo hago una entrada, (si me apetece claro ¬¬).

Hasta aquí la primera entrega de mi colección de arte, tranquilos, aunque sé que nunca los tendré en mí poder y que algunos ni llegare a verlos en persona… los comprare en poster, sí, puedo ser así de cutre.

miércoles, 6 de julio de 2011

Sueño de una noche de verano…

Lucia no podía conciliar el sueño. Su pequeño apartamento de 50 metros cuadrados pasaba a convertirse en un horno cuando se acercaba el terrible mes de agosto…
Terrible sin duda. La ciudad se quedaba vacía, pues la gente acostumbraba en aquellas épocas a realizar sus vacaciones. Las calles cobraban otro matiz sin gente abarrotándola, y el silencio de las noches, sin ese tránsito habitual de coches, no hacía sino recordar a Lucia, que ella no se iba de vacaciones.
 Lucia era la excepción, pues con un alquiler que pagar y  mil facturas con las que pelear, en paro, y recibiendo una miseria por desempleo…bastante tenía con tener algo con que pagar a final de mes.
Oberón y Titania. Hery Fuseli
Trabajaba en un despacho como secretaria, muchas horas y mal pagado. Nunca pensó  al terminar su carrera de empresariales, que su máxima en su carrera profesional era la de ser una simple secretaria. Sabía que ese puesto no era para ella, y ni que tantos años de estudios, inversiones en másteres y demás formación que te obligaban a hacer, no estaban dirigidos solo para ser eso. Pero por desgracia, los humanos comemos, y de mientras necesitaba aquello. Pero lo peor de todo, es que se debía sentir afortunada, pues muchos compañeros de facultad estaban de camareros, con contratos basuras y horarios de pena.
Sin embargo un recorte de personal, y nuevas leyes que permitían el despido sin cuidado de los empresarios, hizo que  Lucia viera como su mayor temor se hacía realidad. El primer mes lo llevó bien, pues nunca había sido de gastar mucho y tenía algo ahorrado, y la ayuda de desempleo le permitía pagar las facturas, pero conforme pasaban  los meses, y sin trabajo aun…las cosas se tornaban negras.
Sus padres la ayudaban en lo que podían, teniendo en cuenta que las pensiones también eran de risa. Incluso su amiga Carla, le había dado un pequeño préstamo, cuando de verdad se vio apurada con una reparación del coche.
Y hacia meses que no podía dormir. Ya no era solo el calor que hacía en la habitación, ni las vueltas a la cama, ni esa falta de ruido y de actividad… Era la desesperación, y el preguntarse, hasta cuando tendría que vivir en ese sin vivir. Se dio cuenta que no hacía sino que sobrevivir en la vida.
Miro el reloj y vio que eran las 6. Intento meditar como le recomendó una amiga psicóloga que trabajaba en el bar de la esquina (otra camarera).
Empezó a imaginarse en una hamaca, en una playa del Caribe, oyendo las olas y notando el tacto de la arena en su mano. De pronto su mente se sumergió debajo del agua, y apareció delante del Big Ben, observando  el espectacular parlamento inglés, y al darse la vuelta, allí estaba la Torre Eiffel, con un sol atardeciendo en el horizonte. Miró a sus pies y de pronto vio un pavimento romano, el cual siguió hasta el Coliseo de Roma…
Y de repente el despertador sonó. Ya eran las 7, hora de ducharse, desayunar, y empezar un nuevo día de búsqueda de empleo.
Pero Lucia se sintió animada, habría dormido solo una hora y tendría que caminar por la ciudad para ahorrar en gasolina, pero tenía ganas.
Había estado en muchos sitios esa noche, y había visto muchas cosas. Puede que el dinero haga falta para casi todo en esta vida…pero por suerte, aun, soñar es gratis.

lunes, 4 de julio de 2011

Oda al churro acuático…

Mi época preferida del año es el verano, sin duda. Siendo diferente  al resto de muchos mortales a los cuales parece ser les hubiera molado nacer en un iglú, odio la lluvia, el frio, los días nublados y todos esos fenómenos meteorológicos  que no hacen sino que joderte planes y arrinconarte en tu casa (un día vale, pero algo en plan Galicia, como que no).
Soy del sur, del desierto, de Almería, el sitio más seco de toda España, y si, aquí los veranos son horrorosos en cuanto a calor, pero no por ello el verano deja de ser mi estación preferida.
Son muchas las cosas que me gustan de esta época, pero hay varias que son un MUST cuando llega este tiempo caluroso.
Uno de ellos es ir a la playa. He de decir que para mi ir a la playa, además de ser el entretenimiento que hacemos todos, para mí es  la oportunidad de mirar un escaparate de vidas, imaginándome toda clase de situaciones y observando toda esa fauna que se forma en torno a la playa.
Señoras mayores con bañadores de los años 80, cuyos cuerpos adquieren el típico modelo de vieja española…osease…bajitas y toneletes. Tras años de observación e investigación comparando viejas, he decir que todas las españolas degeneramos en eso…Mientras que las guiris viejunas presentan otras características, siendo normalmente delgadas, pelo largo cano, y si, pieles muy colganderas. Además son altamente reconocibles por la tez de su piel semejante a los cangrejos.
También están los niños, los niños pequeños, los niños inquietos, los niños que pasan al lado de tu toalla y te llenan de arena, los niños que te pegan con la pelota, los niños de su dichosa madre que solo joden en la dichosa playa…Se que es poco ético vengarse de un niño/a…pero pisar de forma “accidental” un castillo de arena cuyo autor es el “niño” que tanto por culo te da en la playa… No tiene precio (en satisfacción vaya).
Otro espécimen es ese vendedor de “cacahuetes, garrapiñadas y pipas”… todo un clásico playero, que se va renovando con nuevas formas como el masajista ( yo no sé cómo alguien puede pagar a un colega que ni es masajista ni ná y saber cuántos pies de otros han tocado) el vendedor de pulseras, relojes. Todos ellos, acosándote cada 5 minutos, sumamente persuasivos y pesados.
Y por último, llegamos al punto principal de este escrito: Lo objetos playeros por excelencia. En la playa puedes ver desde colchonetas en forma de focas (con auténticas focas encima) distintos animales, barquitos, flotadores, tablas de surf (bueno de corcho, pero flotan al menos)… y sobretodo, algo que para mi es el invento del siglo. Nada de internet, odernadores, ni avances tecnológicos… El autentico avance es el CHURRO PLAYERO.
Lo llamo así, porque no se muy bien cual es su nombre, mejor pongo alguna imagen , no sea que algún degenerado piense en algo distinto…
El churro playero (a.k.a así se dice en mi casa)  es una barra alargada de un material que flota con un palo rigido en su interior. Con el puedes hacer todo, desde una colchoneta al ponerla en tu cuello, montarte en plan caballito, hasta ponerte de pie encima si te sale de los huevos… ¡¡¡Es la hostia!!!
Me costó 3 euros en los chinos, y no hay día de playa que no diga que es lo mejor que me he comprado…y me da igual tener 21 años, y que cada vez que vaya a la playa…vaya con mi churro, cual niño de 5 años con sus manguitos.
Se lo que estáis pensando…pero os diré que es pura envidia. Superar los prejuicios, como las viejas toneletes con sus bañadores, los vendedores con sus absurdos relojes, los niños y sus mierdas de castillos, y puestos a que todo el mundo da por culo en el playa, tu también….pero tú serás el más fuerte…con tu CHURRO!!!
Desde aquí, os invito a que os compréis uno… vuestra vida playera, dejara de ser la misma.
En la imagen, una niña que sabe montarselo bien uniendo varios churros entre si. Tomo nota.