Ya estoy de nuevo por tierras almerienses. Mi escapada madrileña llego a su fin, fueron 4 días intensos, con todos mis planes realizados, cosa que pueden confirmar mis tobillos, los auténticos perjudicados de tanta ruta turística.
Y es que cuando voy a un sitio, lo quiero ver todo, de ahí que en esta visita mis principales objetivos eran visitar el museo Thyssen- Bornemisza, el museo Reina Sofía y Toledo. Todo cumplido.
Pero si un algo tenía claro, era sin duda, ver la exposición de Antonio López, dentro del museo de la baronesa. Uno de mis pintores preferidos y que por supuesto era de obligado visitar.
Por si alguien no conoce a este genial artista, os redirecciono a esta página de rtve, donde se incluye un reportaje de su vida y obra.
Si bien la vegetación la plasma con una ligera pincelada verde, es digno de admirar la forma en la que pinta los edificios, o como cuida hasta el último detalle (algunas de sus obras han sido realizadas durante largos periodos de tiempo).
Tres son los temas, en torno a los que gira su obra. Por un lado la figura humana, por otro el bodegón o la recreación de espacios comunes como reflejo de lo diario, como un frigorífico, y por último, Madrid.
Enlazando con mi entrada anterior, explicando mi amor por Madrid, sin duda Antonio López es uno de esos artistas, enamorado de la ciudad, que solo él puede plasmarla a ella sola. Sin peatones, sin coches, solo Madrid y la vida que emana de sus edificios emblemáticos. De hecho el artista, madruga bien pronto para poder captar la ciudad en esa paz absoluta, casi imposible de imaginar en la capital.
Su pincelada es suave, casi imperceptible para la vista. Sus desnudos casi te hacen sentir un voyeur del realismo del cuerpo humano, y la forma en la pinta a sus padres o a su hija María (comisaria de la exposición), desprenden una ternura y amor por el personaje retratado.
Sus esculturas no son menos de admirar. Cuerpos humanos que inquietan, pues parecen cobrar vida en cualquier momento, y cabezas de bebes (de sus nietos) que aparte de estar en la exposición, también encontramos un par en la estación de Atocha.
Os recomiendo que visitéis las obras de este genial artista. La exposición estará hasta septiembre, y os aseguro que no saldréis decepcionados en absoluto.
Aprovechando la ocasión, también visite el museo Thyssen, del cual salí muy contenta y, porque no decirlo, envidiosa de ver la gran colección de la señora Tita Cervera. Además de la exposición permanente, se han añadido nuevas obras de la colección personal de la baronesa. Me sorprendió la cantidad de obras cubistas de Juan Gris, las obras expresionistas, o encontrarme con obras que siempre he admirado del Pop Art, dentro de un museo tildado de “elitista” en cuanto arte.
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