lunes, 4 de julio de 2011

Oda al churro acuático…

Mi época preferida del año es el verano, sin duda. Siendo diferente  al resto de muchos mortales a los cuales parece ser les hubiera molado nacer en un iglú, odio la lluvia, el frio, los días nublados y todos esos fenómenos meteorológicos  que no hacen sino que joderte planes y arrinconarte en tu casa (un día vale, pero algo en plan Galicia, como que no).
Soy del sur, del desierto, de Almería, el sitio más seco de toda España, y si, aquí los veranos son horrorosos en cuanto a calor, pero no por ello el verano deja de ser mi estación preferida.
Son muchas las cosas que me gustan de esta época, pero hay varias que son un MUST cuando llega este tiempo caluroso.
Uno de ellos es ir a la playa. He de decir que para mi ir a la playa, además de ser el entretenimiento que hacemos todos, para mí es  la oportunidad de mirar un escaparate de vidas, imaginándome toda clase de situaciones y observando toda esa fauna que se forma en torno a la playa.
Señoras mayores con bañadores de los años 80, cuyos cuerpos adquieren el típico modelo de vieja española…osease…bajitas y toneletes. Tras años de observación e investigación comparando viejas, he decir que todas las españolas degeneramos en eso…Mientras que las guiris viejunas presentan otras características, siendo normalmente delgadas, pelo largo cano, y si, pieles muy colganderas. Además son altamente reconocibles por la tez de su piel semejante a los cangrejos.
También están los niños, los niños pequeños, los niños inquietos, los niños que pasan al lado de tu toalla y te llenan de arena, los niños que te pegan con la pelota, los niños de su dichosa madre que solo joden en la dichosa playa…Se que es poco ético vengarse de un niño/a…pero pisar de forma “accidental” un castillo de arena cuyo autor es el “niño” que tanto por culo te da en la playa… No tiene precio (en satisfacción vaya).
Otro espécimen es ese vendedor de “cacahuetes, garrapiñadas y pipas”… todo un clásico playero, que se va renovando con nuevas formas como el masajista ( yo no sé cómo alguien puede pagar a un colega que ni es masajista ni ná y saber cuántos pies de otros han tocado) el vendedor de pulseras, relojes. Todos ellos, acosándote cada 5 minutos, sumamente persuasivos y pesados.
Y por último, llegamos al punto principal de este escrito: Lo objetos playeros por excelencia. En la playa puedes ver desde colchonetas en forma de focas (con auténticas focas encima) distintos animales, barquitos, flotadores, tablas de surf (bueno de corcho, pero flotan al menos)… y sobretodo, algo que para mi es el invento del siglo. Nada de internet, odernadores, ni avances tecnológicos… El autentico avance es el CHURRO PLAYERO.
Lo llamo así, porque no se muy bien cual es su nombre, mejor pongo alguna imagen , no sea que algún degenerado piense en algo distinto…
El churro playero (a.k.a así se dice en mi casa)  es una barra alargada de un material que flota con un palo rigido en su interior. Con el puedes hacer todo, desde una colchoneta al ponerla en tu cuello, montarte en plan caballito, hasta ponerte de pie encima si te sale de los huevos… ¡¡¡Es la hostia!!!
Me costó 3 euros en los chinos, y no hay día de playa que no diga que es lo mejor que me he comprado…y me da igual tener 21 años, y que cada vez que vaya a la playa…vaya con mi churro, cual niño de 5 años con sus manguitos.
Se lo que estáis pensando…pero os diré que es pura envidia. Superar los prejuicios, como las viejas toneletes con sus bañadores, los vendedores con sus absurdos relojes, los niños y sus mierdas de castillos, y puestos a que todo el mundo da por culo en el playa, tu también….pero tú serás el más fuerte…con tu CHURRO!!!
Desde aquí, os invito a que os compréis uno… vuestra vida playera, dejara de ser la misma.
En la imagen, una niña que sabe montarselo bien uniendo varios churros entre si. Tomo nota. 

5 comentarios:

  1. hay por ahí hay quien lo llama corchopan, no entiendo muy bien porqué, pero yo también los llamo churros, no suelo llevarlos a la playa porque por las corrientes, he visto muchos niños de camino de marruecos subidos en cosas que flotan. Pero para la piscina son una gozada, te puedes echar una siesta si te place, aunque sólo disfrute de esa paz piscinera dos veces al año.

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  2. Es verdad, se me olvidaba decir, que con el churro playero puedes llegar a donde quieras...yo adoro este objeto y de hecho es motivo de discusiones en mi casa por quien se lo lleva...sobretodo mi padre xDDD

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  3. Me encanta tu descripción de un día cualquiera en la playa... Todo es verdad. Yo también odio a esos niños cuando pasan y te llenan de arena mientras tu estas tranquilamente durmiendo( ¬¬ los mataba).
    Creo que me tendré que comprar un CHURRO de estos porque no me gusta demasiado tocar el suelo... será mi salvación.

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  4. Estas tardando en ir a tu chino más cercano y comprar una docena xD No te arrepentirás

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  5. buen estudio antropológico de los seres extraños que pisan las arenas de Almería. Yo, el churro acuático ese lo conozco como corchopan......y cuando te dan en las espaldas con él te mata! xD
    por cierto, al contrario de ti, me encanta la lluvia, los días nublados y el frío, pero nunca dejaría Almería ;)

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