Si un concepto ha cambiado como ningún otro a lo largo de la historia, sin duda alguna ese ha sido el de la valentía.
Puede que algunos de mis compañeros humanistas se muestren en desacuerdo o directamente piensen que a mí cada día en este blog se me va más la cabeza. Cosa que puede ser cierta, pero ese no es el tema.
Si algo estoy haciendo ahora, que al fin tengo tiempo libre, es leer, ver películas, series y empaparme de todo aquello que me interesa. Me hace gracia como de un tiempo para acá, la temática que más se está trabajando es la histórica, y con ella, tratar vidas de personajes importantes, dándoles otra vuelta, y presentándolos como auténticos héroes, valientes de una época pasada.
Creo que se cae a veces en el error de pensar que la historia la han hecho solo valientes. Evidentemente se ha de ser de una pasta especial para ser un emperador, para realizar diversas guerras, para ser un rey, pero… ¿se ha de ser valiente también para ser un tirano, para matar a miles de personas? La historia está formada por valientes, no cabe duda, pero también está hecha por cobardes.
Si bien el modelo de valentía en tiempos pasados, como en la Edad Media con la figura del caballero (personaje romántico donde los haya) que salvaguarda su honor mediante la lucha, dista bastante por ejemplo con el modelo de príncipe guerrero (ayudado de artimañas palaciegas) que se empieza a gestar en la época moderna. Hasta aquí todo bien, pero en siglos como el XIX o XX… ¿la valentía que es?
Quizá la valentía se entendió por dominación, poder, ambición…al precio que fuera. Me abstengo de opinar si esos actos “heroicos” tuvieron algo de valiente.
Sin embargo fue en esta época, en la que supuestamente ya se podía hacer un “libre derecho de la libertad de expresión”, cuando mas racismo, intolerancia y en general falta de humanidad se manifestó en casi todos los ámbitos. Fue en esta época, cuando decir lo que pensabas o simplemente reivindicar que estabas ahí, si suponía todo un acto de valentía.
Me refiero por ejemplo, a figuras tan importantes como Malcom X y Martin Luther King en la lucha contra el racismo, Harvey Milk en la defensa y proclamación pública de los homosexuales, Lucretia Mott por la lucha del feminismo en pleno siglo XIX, y sin ir más lejos, aquellas personas que en España, por tan solo pensar de forma distinta, tuvieron valor de afrontar un régimen dictatorial como el que teníamos.
Y así un largo etc de lo que para mí si fueron valientes, y de los cuales, algunos citados son conocidos, y otros por desgracia son anónimos, y cuyas muertes, por lo general, venían por sus ideales y que la historia, desafortunadamente, no recoge. Sinceramente, no creo que haya mejor motivo por el que morir, que por lo que uno de verdad siente y piensa. Eso es valentía a fin de cuentas.
Pero volviendo a los tiempos en los que vivimos, es cuando más me cuesta ver la valentía. Pienso en aquellas personas, y me doy cuenta que hoy ser valiente no está bien visto. Nos motivan en la desmotivación, en la norma del “muérdete la lengua”, de no desmarcar para no tener problemas. Tenemos libertad de expresión, pero si después queremos hacer una manifestación tenemos que andar con cuidado. Hacemos un movimiento juvenil como el 15-m y es denostado tanto por medios como políticos, en vez de admirar el valor de ello.
Y es que los cobardes siempre quieren ver cobardes, para jugar al mismo nivel.
Entiendo que a veces ser valiente cuesta, y que incluso en nuestra vida diaria (ya al margen de grandes luchas como las explicadas anteriormente), cuando nos enfrentamos a algún pleito o tenemos la ocasión de poder decir lo que pensamos sin tapujos, cuesta.
No me considero una persona valiente, pero hay veces en la vida, que se presentan oportunidades para decir quién eres. Creo definitivamente que en este siglo XXI, se va formar una de las generaciones más valientes de la historia. No se nos presenta un panorama fácil, y no sabemos hasta donde nos llevara toda esta crisis mundial. Pero estoy convencida de que ser valiente no es solo cuestión de suerte y de lo único que uno nunca se arrepiente en la vida, es de haber sido valiente.

Como una humanista más opinare..
ResponderEliminarEl otro día precisamente estuve viendo V de Vendetta que de alguna forma se puede ver la valentía de un país del futuro (ficticio todo obviamente) y hubo una frase que me llamo la atención : "los ideales son a prueba de bala". Yo suelo hacer mis propias interpretaciones y la de esta frase va al dedillo con la valentía de nuestros antepasados. Todas esas personas que consideramos valientes, y me refiero a valientes de verdad no a asesinos ni locos totalitaristas, han muerto y han luchado por defender unos ideales, sus ideales, y eso es lo que nos toca hacer ahora a nosotros, como bien dices, ser VALIENTES.
Pero la valentía no sólo es defender unos ideales, que también lo dejas claro, es ser valiente el día a día y ser capaz de decir aquello que realmente piensas y sientes.
PD: Me ha gustado tu entrada!!
¿Y los que defendieron ideas totalmente contrarias a las que tú tienes? ¿Los que se rebelaron contra la República Española en 1936 porque pensaban salvar su patria? ¿Los que hoy día mantienen programas de radio ultraconservadores sabiendo que van contracorriente pero creen que es lo adecuado? ¿Los que entregan su vida por un ideal (siendo este contrario a lo que dice la mayoría de la gente)?
ResponderEliminar¿Esos son valientes? ¿Tiranos? ¿Locos?
Valiente es sólo una forma bonita de decir temerario ;)
Hay que ser muy temerario, para atreverte a defender tus ideales.
ResponderEliminarSea cual sea lo que defiendas claro xD
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