miércoles, 2 de noviembre de 2011

El “Jalogüin” español

Tras un puente deseado por trabajadores y estudiantes (en micaso, ni puente ni nada, esto de estar parada le quita la gracia a lasfestividades ¬¬) llegó el Día de todos los Santos, día señalado en el calendario español, como recuerdo de familiares fallecidos, con la consecuente visita al cementerio, donde aparte de realizar una limpieza del nicho, además se llevan flores al desaparecido, como homenaje de  su recuerdo.
Esto es lo que se hacía exclusivamente en este día hasta hace unos años en España, sin embargo, y tras años de especiales sangrientos delos Simpson, series estadounidenses llenos de tópicos, y por ese capitalismo yanqui que nos baña cada poro  de nuestra piel, se instauro otra festividad, muchos más divertida, como es Hallowen.
Al margen de cómo los americanos enfoquen este día, o como lo hagan en otros países, como México, me voy a centrar en como nosotros hemos logrado españolizar una tradición ajena a nosotros, y como la hemos asimilado sin problema alguno.
Antes de nada, prefiero evitar el debate de: “No es una costumbre española, no deberíamos hacerlo” “Me parece fatal que hagamos fiestas americanas” bla bla bla etc etc etc ¬¬ Entiendo que se pueda pensar que estas cosas no nos pegan ni con cola, pero teniendo en cuenta  la de hamburguesas de Mcdonalsd que comemos, las películas americanas que vemos y que favorecemos en su industria, la música, libros,  y demás material cultural que directamente ingerimos de EEUU, o simplemente que toda la economía mundial gire en torno a este país…criticar que nos disfracemos en una chorrada de fiesta yanqui me parece cuanto menos… Poco coherente.
Creo que yo fui de las primeras generaciones que se disfrazaron (10 años o así tendría), y que de hecho fuimos pidiendo en las casas, donde en una de ellas, a falta de caramelos (les pillo desprevenidos esa moda) nos dieron 20 duros a repartir en el grupo de niños. Desde entonces,  Hallowen empezó a molar oficialmente.
Sin embargo, y con el paso de los años,  los españoles  le hemos sabido dar ese toque “tipycal spanish” a esta festividad: SEXO Y ALCOHOL.
Para tranquilidad (o desilusión) de algún lector extranjero, no es que en ese día se de sexo y alcohol gratis, no… pero como buenos españoles, y siguiendo esa premisa interior de que nos gusta más la  fiesta que un tonto un lápiz, unido al hecho de disfrazarse y acompañarlo de fiesta (osease alcohol) y dotarlo de cierta carga erótica (“Día del disfraz del Putón” ) sin duda ha hecho que esta tradición se arraigue con más fuerza  en nuestro país.
Pero esto no es nuevo, ya  desde la antigüedad con la festividad del carnaval, se permitía pasar un día de locura, donde cada uno podría ser quien quisiera, donde se hacían críticas a los poderosos, donde lo erótico y lo sexual se manifestaba de forma pública y el alcohol circulaba a raudales y que en general suponía una ida de olla por parte de una población que necesitaba un respiro en sus duras vidas.
Y querid@s mi@s ( ¿querid@s? ¬¬), salvando las distancias…nosotros no somos menos.
Y me remito a citar una noche “jaloweña” patria, gente con disfraces currados, otros menos, y aquellos que directamente se echaron polvos de talco en la cara. Todos de fiesta, pidiéndose fotos unos a otros, porque la verdad, nada como ir disfrazado para quitar vergüenzas y congraciarse con el prójimo. Chupitos extraños, decoraciones del Publifiestas ConTe (a mi si no me pagan no hay publi ¬¬), y demás parafernalia decorando los pubs… y por último, pero no menos importante…la autentica festividad que ese día se celebra y que antes citaba…”El Día del disfraz del Putón”.
Tías disfrazadas de enfermeras, diablesas, piratas, vampiresas,  etc…todas ellas preciosas, con un ligero toque de sangre (pues van sexys pero deben respetar el mensaje de Hallowen) y en general queriendo provocar al personal…zorreando terroríficamente. Y es que no todos los días del año te puedes vestir de enfermera zorrona… con la licencia de que nadie te diga putón…aunque lo estén pensando.
En fin, la verdad, hace años que no  me disfrazo ya que el JalogÜin español ya no me atrae tanto. Me hacía más ilusión cuando tenía 10 años, disfrazada de momia dejando restos del  papel higiénico por las calles, viendo que chucherías nos daban y ejerciendo diabluras varias, ante aquel “¿Truco o trato?” que por aquel entonces, ninguna vieja de mi barrio llegaba a entender.
Y cuanto las entiendo ahora, cuando horrorizada veo cada año la festividad  de “El Día del disfraz del Putón”… en fin… a veces pienso, que envejezco muy rápido…

2 comentarios:

  1. Tengo que corregirte, en España no sólo se van al cementerio, que también, en ciertas ciudades se comen buñuelos o huesos de santo y en Almería, especialmente en el levante, se pasa uno despierto hasta que el cuerpo aguante, es la primera noche que se enciende la chimenea (aunque no todos los años se puede mantener), se asan castañas y boniatos y se bebe anís (por eso de lo gaseosas que son las castañas) mis padres y mis tíos mantienen esta tradición y yo este año he vuelto al redil ¡Ah y se deja encendida una vela hasta que se consuma en recuerdo de los que ya no están! que nosotros tenemos también tradiciones chulas, yo preferiría volver a lo que era en lugar de los disfraces de putón y los niños dando por saco.

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  2. ¡¡Madre Mía Estrella!! Mi ignorancia no conoce límites, no sabía yo de esas costumbres...

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