miércoles, 19 de octubre de 2011

Mi primera maquinita

Corriendo un “estúpido” velo con la depresiva, triste, y melodramática entrada anterior, hoy os vengo a hablar de un regalo que me hicieron hace unos días, del cual sigo flipada cual niña en Reyes.
Sergio, mi novio, venia acosándome con la idea desde hacia tiempo de que ya sabía que me iba  a regalar  (en principio por mi cumple, pero como para eso todavía falta un mes, al final resulto ser una gran regalo  por parte de este chorbo mío, que a veces… la verdad me deja K.O con  sus sorpresas).
El caso es, que a lo largo del tiempo que llevamos juntos (un quinquenio), siempre que hemos  tenido alguna  conversación sobre aspectos de nuestra infancia, han salido a relucir algunos traumas infantiles que tengo (y que voy a explicar para que no penséis que era una niña loca o algo así).
Digamos por ejemplo, yo de pequeña no comí muchos Kinders Sorpresa, o que nunca tuve una piñata en mi cumple,  nunca me llevaron al Telepizza (cosa que sigue estando pendiente ¬¬ increíblemente) o que solo me pude comprar un libro y video de la colección “Erase una vez la Vida”, o que solo tuve dos películas de Disney (Pocahontas y 101 Dálmatas) o que  nunca en Reyes me regalaron mi tan ansiado Diseña la Moda (mi autentico trauma).
Y así una serie de cosas que supuestamente en la infancia de toda persona han estado presentes, y que yo sin embargo, debido a circunstancias o a mi propio interés (pues era una niña, que la verdad, poca atención prestaba a modas o a lo que tenía el resto), nunca tuve en mis manos.
Esto reblandeció el corazón de mi novio (vamos le di pena ¬¬), llegando a hacerme regalos como por ejemplo un stand entero de Huevos Kinders (un montoooooooooooooón) solo y exclusivamente para mí. De hecho tengo los regalitos puestos en una estantería a modo de exposición.
Dicho esto, podréis entender un poco el regalito de hace unos días: ¡¡¡ UNA NINTENDO DS!!!
¡¡¡Si esta es la mía!!!

Vale puede que  para vosotros no sea algo de lo que fliparse, pero yo de pequeña nunca tuve una nintendo, de estas pequeñitas donde la gente solía jugar al Pokemon o al Zelda, y aunque sí que me regalaron la Play Station 1 por mi comunión, el que de verdad la disfruto fue mi hermano mayor ¬¬, así que, se podría decir (y quitando las  de tretis) esta nintendo es mi primera maquinita* ^^ (*Entiendo que calificarlo como maquinita pueda dejarme en mal lugar, pero es que creo que hasta la llamo así cariñosamente, ¡¡¡dejarme con mi ilusión joder!!)
Tengo dos juegos ahora mismo, el Brain Trainig de letras y el Profesor Layton (me gustan los juegos de niños vale ¬¬).
Pero al margen de lo que es la maquinita en sí, me quedo con el momento de dármelo, cuando mi novio (muy listo él) primero me da el juego, lo abro, y ante mi cara de: ¿Por qué coño me compras algo de una nintendo queno tengo ¬¬????… Acto seguido me da la maquinita en cuestión, con la consecuente cara de flipada de esta servidora que escribe.
Y aunque no pude parar de repetir “que chachi” mientras intentaba abrir la caja, encender, y empezar a ver los juegos… Me quedaré con la mirada de Sergio, que debió sentirse algo así como Santa Claus o algo parecido, que me dijo, que ya solo con la sonrisa que tenía en la cara, había valido la pena.
Y es que es increíble como teniendo 21 años (para 22 ya ¬¬) pude sentirme como si volviera a tener 9, siendo incapaz de creer que tuviera entre mis manos algo que nunca pensé que tendría, y como ahora, cada vez que  juego un ratito…vuelvo a ser niña por un momento, con mi maquinita…





3 comentarios:

  1. Yo no tuve maquinita hasta los 21, ningún tipo de maquinita... Cada uno tenemos nuestras espinitas clavadas de infancia.

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  2. Si alguien no lo ha hecho que clique en las letras en rojo que son enlaces. De hecho yo diría que son fundamentales para comprender toda la intensidad emotiva de la entrada, especialmente como flipó Loli (primer enlace).

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