Todos hemos sido falsos alguna vez (y no seáis mas hipócritas,negándolo). Desde esa típica situación de “que no me vea, que no me vea…ohh Hola, ¿Cómo estás? No te había visto” hasta ese tan usado y manido recurso para terminar conversaciones como “a ver cuando nos vemos”, y así, un largo etc de coletillas que nos salvan de situaciones o más bien de personas.
Evidentemente, esta clase de situaciones no se dan con el circulo mas cercano, pues con estos aveces hasta pecamos de francos, si no que suelen tener lugar con gente que sin ser amigos, y sin apenas pasar de conocidos, aun así exigen su cordial saludo como patente de vuestra “amistad”.
Pero si hay un sitio en el que somos falsos o donde la falsedad circula a raudales… sin duda es en las redes sociales.
Las redes sociales,( a.k.a patios de vecinos 2.0 del siglo XXI), pudieron partir de la idea de lo bueno que sería compartir con tus amistades fotos, comentarios, y estar conectados de una forma mucho más intensa mediante internet.
Y no os negaré, que incluso la idea me sedujo y fue asidua a estos rituales virtuales de etiquetado/comentario/me gusta… sin embargo, conforme uno ve perfiles, y le suceden diversas situaciones (algunas surrealistas) … uno se da cuenta, que no es oro todo lo que reluce.
Al margen de las políticas de privacidad, que de privacidad tienen poco, y sin entrar de lleno en esos términos de uso (de mierda), las redes sociales se convierten en algo más que un simple lugar de encuentro entre amistades.
Y es que estoy segura, que al tal Mark Zuckerberg, no se le debió escapar el hecho de que el ser humano, en su intensa necesidad egocéntrica y cínica, todo lo convierte en competición.
Para que os hagáis una idea, en el comienzo de estas redes, muy pocas personas las utilizaban, por lo que número de tus amistades podría ir más acorde con la realidad, sin embargo, y ante la masificación de redes como tuenti y facebook, hace que las conexiones entre personas aumente, por lo que “agregar al amigo de un amigo, de un amigo, de una amigo de fulanito” se hace más común, dándose el caso, de que algunos individuos basan su ego-social en el numero de “friends” de su perfil.
Y si a eso, unimos el fenómeno “juegos de mierda del facebook” en los que es necesaria una determinada cantidad de amigos, ya nos encontramos con las peticiones de amistad por conveniencia “ey tio agrégame que necesito un vecino en mi granja para que me den el seto en forma de unicornio”…Really?
Y no menos importante, la petición del cotilla, esa persona que en la vida real ni te saluda, pero que quiere agregarte solo por satisfacer su necesidad de cotilleo.
Esta peticiones implican o bien, que no tengas problema y aceptes, o por contrario, que ni conozcas, o te caiga mal esa persona y la rechaces. Pero el problema surge, cuando la petición en cuestión te pone en una encrucijada, pues esta persona no te interesa en una determinada red social, pero tampoco te puedes permitir el lujo de eliminarlo (familiares, jefes, compañeros de trabajo). He aquí la primera falsedad.
Para tranquilidad de algunos (y de mi misma ¬¬) recientemente facebook ha añadido algunas opciones en torno a este tipo de personas agregadas por la fuerza, para que mantengas algo de privacidad frente a ellas.
La segunda falsedad de las redes, sin duda alguna, es la idea de escaparate que se hace todo el mundo con ella.
Digamos que sabemos que es nuestro perfil, nuestras fotos, nuestros comentarios… pero el eje de todo es que queremos mostrar de nosotros. Y volvemos a la competición, fotos de fiestas salvajes (que seguramente no lofueron tanto), poses mas falsas que el cartón piedra, o fotos románticas planeadas con algún programa de retoque, humillaciones a mascotas, etc.…y frases como “tía esto es foto tuenti” te dejan K.O.
Y no les culpo, pues muchas veces veo expuesto en algunos perfiles, ya no solo el hecho de “mira que vida más alocada tengo” sino también “miro cuantos sitios he visitado” “mira que coche nuevo tengo” o “mira mi novia que buena esta”. El caso es lucirse, aunque el contenido no sea del todo cierto (pues si conoces de algo a esa persona en la “vida” lo sabes…) aunque también hay que decir que no todo el mundo es así (y menos mal ¬¬).
Sin embargo, y para el que es un cotilla de verdad como yo, hay detalles que no se escapan, y gracias a las redes uno puede enterarse de mucho, y en un ansia de demostrar algunas cosas, puedes dejar al aire otras cuantas, de hecho algunos sucesos de amigos o conocidos, me he enterado antes por dichas redes (y con mi astucia, recordar que soy una zorra) que en la vida “real”, por así decirlo.
Actualmente borre mi cuenta en tuenti (aunque creo que esto no termina de desaparecer del todo), soy activa en twitter (pues me considero algo más libre, aunque creo que esta red ha perdido mucho – esto merece otra entrada-) y muy a mi pesar, volví a facebook.
Digo a mi pesar, pues, casi volví a la fuerza por un intento de robo de una cuenta supuestamente inexistente (aun ni yo soy capaz de entender del rollo de email que me mandaron), pero lo peor de todo, me di cuenta que con algunas de mis amistades, si no mantenía algún tipo de relación con ellas por este medio, en la vida real no se materializaban de ningún modo. Es bastante sorprendente, que cuando eliminas tu perfil de una red social, dejas de existir para muchos.
Y es triste, que haya gente que se acomode al “me gusta”, al ponerte una chorrada, o simplemente tenerte en su listado de amigos, cuando una autentica amistad, requiere algo más…que un simple etiquetado.
Yo de mientras seguiré siendo de esas que solo pone música en su perfil, que subirá fotos de sus tortugas, y que básicamente interactúa con 4 o 5 personas de las 60 que tengo agregadas, puede que no ofrezca mucho cotilleo… pero justamente eso, es lo que más “me gusta”.
PD: Agradecimientos a la página http://www.vistoenfb.com/ por las risas que me llevo cada vez que me meto.
PD2: No me odiéis por esta entrada tan larga.



